En 1910, la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, capital de la isla de Tenerife y futura co-capital de Canarias, era una ciudad portuaria en pleno proceso de crecimiento económico, social y urbanístico, aunque todavía mantenía muchas características de una villa del siglo XIX.
Panorama general de Santa Cruz en 1910
Tamaño y estructura urbana
Tenía unos 25.000 a 30.000 habitantes, siendo ya la ciudad más poblada de Tenerife junto con La Laguna.
El casco urbano se concentraba en torno al puerto, la calle del Castillo (principal arteria comercial), y los barrios históricos como El Toscal y Los Hoteles.
Comenzaba la expansión hacia zonas como Ramón y Cajal y La Salle, aunque todavía eran zonas periféricas.
Puerto de Santa Cruz
Era el principal motor económico de la ciudad: un puerto clave para el comercio entre Europa, África y América.
El puerto acogía tráfico de mercancías como vino, plátanos, tomates y cochinilla.
Recibía barcos de líneas internacionales, y era parada obligada de muchas rutas transatlánticas.
Ya contaba con parte del actual dique del Este y grúas de vapor.
Edificios y espacios notables
Iglesia de la Concepción: centro religioso más importante de la ciudad.
Teatro Guimerá: en funcionamiento desde el siglo XIX, sede cultural por excelencia.
Plaza de la Candelaria y Plaza Weyler: centros de encuentro urbano.
Gobierno Civil, Ayuntamiento y otras instituciones ya se ubicaban en sus actuales edificios o en solares cercanos.
Hospital Civil y colegios religiosos tenían gran presencia.
Transporte
A partir de 1901 existía un tranvía eléctrico que unía Santa Cruz con La Laguna, facilitando el desplazamiento entre ambas ciudades.
Las calles estaban pavimentadas en zonas céntricas, pero muchas seguían siendo de tierra o adoquinadas.
Sociedad
Una sociedad tradicional, con fuerte presencia de la Iglesia, pero ya con una burguesía comercial y liberal influyente.
El Casino de Santa Cruz y diversas sociedades culturales eran espacios clave de la élite local.
La ciudad tenía periódicos, cafés, imprentas, y comenzaban a surgir los primeros movimientos obreros.
¿Cómo era visualmente?
Casas bajas de una o dos plantas, con balcones de madera y tejados a dos aguas.
Calles estrechas y edificios administrativos neoclásicos o isabelinos.
Vista dominante del mar, con el puerto siempre presente, y el macizo de Anaga al fondo.
Otros documentos de interés geográfico : « Plano de Santa Cruz de Tenerife 1910 »