La ciudad de Gijón en 1910 era una urbe en transformación, marcada por la industrialización, el crecimiento urbano y los contrastes sociales. A continuación, te ofrezco una visión de cómo era Gijón en ese año, desde varios puntos de vista:
Aspecto urbano y crecimiento
En 1910, Gijón ya no era un simple pueblo pesquero: se había convertido en una ciudad industrial en expansión, especialmente desde mediados del siglo XIX.
El puerto de El Musel, inaugurado oficialmente en 1907, comenzaba a impulsar fuertemente el tráfico marítimo y comercial.
El centro urbano se desarrollaba alrededor de Cimavilla, la Plaza Mayor, y la calle Corrida, que era el eje comercial y social.
Aparecían nuevas barriadas obreras en torno a las industrias: La Calzada, Natahoyo, Pumarín…
Industria y economía
Gijón era un centro industrial clave de Asturias, con siderurgia, metalurgia y astilleros.
Empresas como Duro Felguera tenían influencia directa en la economía y sociedad local.
El ferrocarril (con estaciones como la de Jovellanos) conectaba Gijón con las cuencas mineras y con otras ciudades asturianas.
Transporte
Gijón contaba con una red de tranvías tirados por caballos, aunque en pocos años pasarían a ser eléctricos (1911).
El tranvía unía el centro con El Natahoyo, El Llano y otros barrios emergentes.
Las líneas ferroviarias transportaban tanto pasajeros como carbón desde las minas del interior hacia el puerto.
Sociedad y vida cotidiana
Gijón contaba con unos 60.000 habitantes en 1910.
Era una ciudad con marcado carácter obrero, donde coexistían clases populares, industriales burgueses y una activa vida sindical.
La sidra y las romerías ya formaban parte del modo de vida, al igual que las fiestas de barrio.
La educación y la sanidad comenzaban a expandirse, aunque de forma desigual.
Otros documentos de interés geográfico : « Plano de la ciudad de Gijón en 1910 »