En 1912, la ciudad de Gijón se encontraba en plena transformación, consolidándose como uno de los núcleos industriales y portuarios más importantes del norte de España. A continuación, cómo era Gijón ese año desde distintas perspectivas:
Aspecto urbano y crecimiento
Gijón en 1912 era una ciudad de aproximadamente 60.000 habitantes, con una clara división entre el casco histórico de Cimavilla, la zona burguesa (centro) y los barrios obreros periféricos como La Calzada, El Llano, Ceares o Natahoyo.
El Muro de San Lorenzo ya estaba configurado como un paseo marítimo para las clases altas y medias, aunque también muy frecuentado por bañistas.
Se comenzaban a ver los primeros ensanches urbanos con edificios de estilo ecléctico y modernista.
Puerto y comercio
El puerto de El Musel, en pleno funcionamiento desde 1907, era el motor económico de la ciudad. Movía principalmente carbón, hierro y productos siderúrgicos.
La actividad portuaria atrajo mucha mano de obra, lo que provocó un crecimiento urbano desordenado en zonas industriales.
Industria
Gijón era una ciudad industrial y obrera. Se destacaban:
Siderurgias como Duro Felguera (aunque su sede principal estaba en Langreo, tenía influencia directa).
Astilleros, talleres metalúrgicos y fábricas textiles.
Existía una fuerte cultura obrera, con organizaciones sindicales en auge.
Transporte
El tranvía eléctrico acababa de sustituir al de tracción animal (1911). Iba desde el centro hasta barrios como El Natahoyo o El Llano.
Había dos estaciones ferroviarias principales: Gijón Norte (FEVE) y Gijón Jovellanos (Renfe), conectando con Avilés, Oviedo y las cuencas mineras.
El caballo seguía siendo un medio de transporte habitual, junto con los coches de punto.
Sociedad y vida cotidiana
La sociedad gijonesa de 1912 estaba marcada por el contraste social: burguesía liberal-industrial vs. clase obrera organizada.
La vida cultural era intensa, con:
Ateneo Obrero (educación y debate para la clase trabajadora).
Periódicos como El Comercio y El Noroeste.
Teatros como el Teatro Jovellanos (antiguo).
La educación pública avanzaba lentamente, con alfabetización en aumento.
Turismo y ocio
Gijón ya era destino de baños de ola: las familias acomodadas veraneaban junto al Muro de San Lorenzo.
Existían casetas de baño móviles y servicios de sombrillas, con separación por sexos.
Las romerías, sidrerías, coros y danzas tradicionales asturianas formaban parte del ocio popular.
Arquitectura destacada de la época
Instituto Jovellanos: centro educativo y símbolo ilustrado.
Capilla de la Soledad en Cimavilla.
Casino de Gijón (demolido más tarde).
Casas modernistas en calles como la Corrida y los Jardines de Begoña.
Otros documentos de interés geográfico : « Plano de Gijón de 1912 »