Geología de Extremadura
La geología de Extremadura se caracteriza por la presencia de dos de las principales zonas tectonoestratigráficas del Macizo Ibérico Varisco: la Zona Centro-Ibérica (ZCI), al norte, y la Zona de Ossa Morena (ZOM), al sur.
El Dominio del Complejo Esquisto Grauváquico (DCEG) es el dominio más extenso de la ZIC en Extremadura. Su estratigrafía consiste en una sucesión del Neoproterozoico al Cámbrico Inferior, formada por una sucesión de lutitas y areniscas, ocasionalmente niveles de conglomerados y rocas volcanosedimentarias. Una de las características esenciales de la ZIC es la gran abundancia de batolitos graníticos de orogenia sinvarisca-postvarisca, con edades de 325 a 300 Ma y con un carácter peraluminoso rico en potasio.
La Zona de Ossa Morena (ZOM) es la otra unidad tectonoestratigráfica principal del Macizo Ibérico Varisco presente en la región extremeña. Esta zona contiene rocas sedimentarias pertenecientes a un complejo sistema de acreción polifásico, cuya edad va desde el Rifeano tardío hasta el Carbonífero tardío. En la ZOM también se encuentra un importante volumen de rocas ígneas y una gran variedad de tipos de rocas plutónicas y volcánicas, de series alcalinas a calcoalcalinas, relacionadas con tres eventos magmáticos principales: los ciclos orogénicos Cadomiano y Varisco, y la fase extensional intermedia, desarrollada principalmente en el Ordovícico.
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