El Salvador posee una geología joven, dinámica y predominantemente volcánica, resultado de su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. La interacción de placas tectónicas ha moldeado su relieve, suelos y actividad sísmica.
Marco tectónico
El país se asienta sobre la Placa del Caribe.
Frente a su costa, la Placa de Cocos se subduce bajo la del Caribe en la Fosa Mesoamericana.
Este proceso genera sismos frecuentes y volcanismo activo a lo largo del territorio.
Volcanismo
Más de 20 volcanes, varios activos.
Destacan:
Santa Ana (Ilamatepec) – el más alto (2,381 m).
Izalco – famoso por su actividad histórica casi continua.
San Miguel (Chaparrastique) – uno de los más activos.
Ilopango – gran caldera cuyo colapso originó el lago homónimo.
Predominan andesitas y basaltos, con depósitos extensos de cenizas y piroclastos.
Regiones geológicas principales
Cadena volcánica del Pacífico
Franja central con volcanes, conos y campos de lava; suelos muy fértiles.
Tierras altas del norte
Relieves más antiguos, con rocas sedimentarias y metamórficas (calizas, esquistos).
Planicie costera
Depósitos recientes aluviales y marinos, manglares y estuarios.
Rocas y suelos
Ígneas volcánicas: basaltos, andesitas, tobas.
Sedimentarias: calizas y areniscas (norte).
Suelos volcánicos (andosoles): ricos en nutrientes, ideales para café, caña y granos básicos.
Sismicidad y riesgos geológicos
Alta sismicidad por fallas locales y subducción.
Riesgos principales:
Terremotos
Erupciones volcánicas
Deslizamientos (especialmente en época lluviosa)
Recursos geológicos
Geotermia (Ahuachapán, Berlín).
Materiales de construcción: pómez, arena volcánica, basalto.
Aguas termales asociadas a actividad volcánica.
Otros documentos de interés geográfico : « Mapa geológico de El Salvador »