Geografía de Navarra

A pesar de su tamaño relativamente pequeño, Navarra presenta marcados contrastes geográficos, desde la cordillera pirenaica que domina el territorio hasta las llanuras del valle del Ebro en el sur. El punto más alto de Navarra es la Mesa de los Tres Reyes, con una altitud de 2428 metros.
Otras montañas importantes son Txamantxoia, Kartxela, el Macizo Larra-Belagua, Sierra de Alaiz, Untzueko Harria, Sierra de Leyre, Sierra del Perdón, Montejurra, Ezkaba, Monte Ori, Sierra de Codés, Urbasa, Andia y la Sierra de Aralar.
La orografía navarra, a pesar de sus dimensiones, es muy variada y se identifican claramente las unidades morfoestructurales que la componen:
a) La Montaña en la mitad norte dominado por la cordillera pirenaica, una cadena de plegamiento que se rebaja hacia el oeste.
b) La ‘Ribera’, en la mitad sur, un territorio llano caracterizado por una cuenca sedimentaria formada por llanuras aluviales propias del valle del Ebro y cuyos bordes se han deformado durante los plegamientos alpinos.
c) La Zona Media situada entre las dos anteriores ejerce como zona de transición donde predominan sierras de menor altitud compaginadas con somontanos, piedemontes y valles.
Hidrografía e hidrología
En Navarra existen dos vertientes hidrográficas: la vertiente cantábrica y la mediterránea:

La Comunidad Foral cuenta con 24 estaciones de aforo (4 en la vertiente cantábrica y 20 en la mediterránea) con el objetivo de controlar los caudales de ríos y acuíferos, registrar sus evoluciones y poder realizar previsiones basándose en modelos matemáticas que se apoyan sobre la ocurrencia y evolución futura, al mismo tiempo que ejercen una función como red de alarma y aviso ante posibles crecidas con el fin de mitigar en la medida de lo posible los daños producidos por avenidas, riadas e inundaciones. Estas estaciones se complementan con las propias de la Confederación Hidrográfica del Norte y del Ebro respectivamente.
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