Geografía de la provincia de Huelva

En el relieve onubense pueden diferenciarse claramente dos zonas: la zona serrana dominada por el sector onubense de Sierra Morena y la gran llanura litoral perteneciente a la Depresión Bética. Entre ambas, existe una tercera zona de transición, denominada el Andévalo, donde predominan los relieves alomados que forman parte del piedemonte de Sierra Morena. Estas tres zonas se disponen en sentido norte-sur, descendiendo la altura en esta dirección.
La Costa de la Luz, compartida con la vecina provincia de Cádiz hasta Tarifa, baña el sur de la provincia. No existen acantilados, siendo las formaciones dunares el elemento más característico del relieve costero. Las playas son de tipo disipativo, de arena fina y dorada, con variaciones anuales en la línea costera que pueden ser marcadas debido a los temporales invernales.
Sierra Morena
Sierra Morena y por lo tanto el sector onubense, es el resultado de la erosión del Macizo Hespérico formado en la orogenia herciniana. El plegamiento alpino produjo un rejuvenecimiento de la cordillera con el plegamiento de los materiales sedimentarios y al mismo tiempo una fractura de los materiales metamórficos, menos flexibles a las fuerzas orogénicas. Este distinto comportamiento de los materiales ha provocado una gran diversidad interna dentro de la zona: el relieve va desde las zonas más abruptas y escarpadas, compuestas por materiales duros, zonas alomadas y de pendiente media, y zonas de valles donde la erosión de materiales blandos ha sido mayor.

Principalmente, el sector onubense se puede dividir en dos subsectores: en el norte se disponen de forma longitudinal varias alineaciones montañosas con altitudes entre 500 y 700 metros, compuestas principalmente por pizarras, areniscas y grauvacas, que forman picos alomados poco abruptos. Se pueden destacar la sierra de los Hinojales, la del Álamo o la del Viento. Al sur de este sector, dividido por los valles de los ríos Múrtigas y Huelva, se encuentra el subsector sur formado por alineaciones con distinta orientación. En este sector (en su parte central) están las mayores altitudes y pendientes: destaca la cumbre del Castaño con 962 metros. El pico más alto de la provincia es el de monte Bonales con 1054 m s. n. m. También hay que destacar el valor visual de los grandes batolitos graníticos de Aroche y Santa Olalla.
El Andévalo
La comarca del Andévalo presenta una serie de sierras de pequeña altitud, entre 200 y 600 metros de altura, en función de su cercanía a Sierra Morena. Los materiales se han vuelto metamórficos y se han fracturado por las distintas orogenias. Los ríos han aprovechado estas fracturas y han rematado con su erosión el modelado final de esta región, donde predominan las estructuras tabulares, las pequeñas colinas de escasa elevación. El intenso metamorfismo de esta zona ha configurado la importante zona minera de la Faja Pirítica Ibérica. Entre las cumbres más importantes destacan el Cabezo Gordo (613 m), en Santa Bárbara y el Padre Caro (600 m) término municipal de Nerva.
La costa y la campiña

Este sector está formado por un relieve monoclinal bastante monótono con algunas lomas o alcores que interrumpen la continuidad de la llanura. Debe su origen a la colmatación sedimentaria de la fosa tectónica del antiguo mar de Tetis, con materiales del terciario y el cuaternario provenientes de la erosión de Sierra Morena. El límite de esta depresión está formado por la falla del río Tinto, que forma una especie de escalón con respecto al Andévalo. Dentro de este sector se pueden distinguir dos subsectores perfectamente diferenciados:
La campiña es una llanura sedimentaria con suaves ondulaciones, en contacto con la depresión del Guadalquivir, formada por materiales terciarios y cuaternarios, se distinguen varias zonas: la depresión interior, la meseta interior, el campo de Tejada, y la zona de los alcores. Los materiales que las forman son mayoritariamente arenas, limos y arcillas, aunque también abundan las margas azules, propias de la sedimentación marina.
Al sur de esta zona, en contacto con las marismas, se disponen otros materiales más recientes y menos cohesionados formados mayoritariamente por areniscas que en muchos lugares afloran en forma de costras. La marisma es el sector de formación más reciente y cercano a la costa, donde se dan formaciones típicas de marismas, caños, lagunas, esteros, junto a zonas de arenas y dunas. Está formado mayoritariamente por materiales muy finos, normalmente arcillas, y expuestos tanto a la dinámica continental como marítima. Estos materiales aún no están muy consolidados.
Hidrografía
En la provincia de Huelva se encuentran, de oeste a este, cuatro ríos importantes: el Guadiana, el Odiel, el Tinto y el Guadalquivir. Existen otros ríos de menor entidad como el río Carreras y el río Piedras. La red hidrográfica se caracteriza por tener cursos de agua de poco trayecto, al ser ríos que deben salvar fuertes desniveles y alcanzan mucha velocidad y un poder erosivo elevado, hoy disminuido por la intervención humana en la creación de embalses.
La provincia onubense reparte su territorio entre tres cuencas hidrográficas: Cuenca del Guadiana, Cuenca Atlántica-Andaluza y Cuenca del Guadalquivir. La provincia se encuentra enmarcada por los ríos Guadiana y Guadalquivir, pudiéndose hablar de una «Mesopotamia» ya que se halla entre ambos ríos.
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