España cuenta con la red ferroviaria de alta velocidad más extensa de Europa y la segunda del mundo después de China. A fecha de 2019, España cuenta con un total de más de 3.400 km de vías de alta velocidad que conectan Málaga, Sevilla, Madrid, Barcelona, Valencia y Valladolid, con trenes que circulan a velocidades comerciales de hasta 310 km/h. De media, el tren de alta velocidad español es el más rápido del mundo, seguido por el tren de alta velocidad japonés y el TGV francés.

En cuanto a puntualidad, es el segundo del mundo (98,5% de llegadas a tiempo) después del Shinkansen japonés (99%). Si se cumplen los objetivos del ambicioso programa AVE (Alta Velocidad Española), España contaría con 7.000 kilómetros de trenes de alta velocidad en 2020, conectando casi todas las ciudades de provincia con Madrid en menos de tres horas y con Barcelona en cuatro horas.
Los ferrocarriles españoles datan de 1848. La longitud total de las vías en 2017 fue de 15.333 km, de los cuales 9.699 km estaban electrificados. En España se utilizan cuatro anchos de vía diferentes.
La mayor parte de los ferrocarriles son explotados por Renfe; las líneas de vía estrecha son explotadas por FEVE y otros transportistas en las distintas comunidades autónomas. Se propone construir o convertir más líneas de ancho de vía estándar, especialmente cuando estas líneas se conectan con países adyacentes.
En 1992 se inauguró la línea de alta velocidad AVE Madrid-Sevilla. En 2003 se inauguró la línea de alta velocidad Madrid-Lérida, que se prolongó hasta Barcelona en 2008. Ese mismo año se inauguraron las líneas Madrid-Valladolid y Córdoba-Málaga. En 2010 se inauguró la línea AVE Madrid-Cuenca-Valencia.
© 2026