El océano Ártico
El océano Ártico es el más pequeño y menos profundo de los cinco océanos del planeta, pero de gran importancia estratégica, climática y ecológica.
Ubicación y extensión
- Rodea al Polo Norte y está confinado por las masas continentales de América del Norte, Europa y Asia.
- Limita con el océano Atlántico (a través del mar de Groenlandia y el estrecho de Fram) y con el océano Pacífico (por el estrecho de Bering).
- Superficie aproximada: 14 millones de km² (en invierno, el hielo marino puede duplicar su extensión).
Características físicas
- Profundidad media: ~1.200 m (máxima en la fosa de Eurasia: ~5.450 m).
- Temperatura: muy baja, con aguas superficiales cercanas al punto de congelación (−1,8 °C).
- Cobertura de hielo:
-
- Invierno: gran parte cubierta por hielo marino.
- Verano: el hielo retrocede, quedando reducido al Ártico central y zonas cercanas a Groenlandia y Canadá.
Mares principales que forman parte del océano Ártico
- Mar de Groenlandia
- Mar de Barents
- Mar de Kara
- Mar de Laptev
- Mar de Siberia Oriental
- Mar de Chukotka
- Mar de Beaufort
Ecosistemas
- Alberga especies adaptadas al frío extremo: osos polares, morsas, focas, narvales y ballenas de Groenlandia.
- El fitoplancton es muy productivo en verano, sustentando cadenas tróficas marinas complejas.
Importancia geopolítica y económica
- El deshielo abre la Ruta Marítima del Norte y el Paso del Noroeste, reduciendo distancias entre Europa, Asia y América.
- Contiene grandes reservas de petróleo, gas natural y minerales.
- Es escenario de disputas territoriales entre los países árticos (Rusia, Canadá, EE. UU., Dinamarca, Noruega).
En resumen: el océano Ártico, aunque pequeño y frío, es un espacio clave para el clima global, la biodiversidad y la geopolítica del siglo XXI.