Fortificaciones de Pamplona

Fortificaciones de Pamplona

Las Fortificaciones de Pamplona comprenden el conjunto de construcciones defensivas que desde la Edad Media y hasta el siglo XIX protegieron la ciudad de Pamplona. En ellas pueden ditinguirse, la murallas que rodearon la ciudad y la ciudadela, que defendía el punto suroeste de la ciudad y cuya construcción se inició en el siglo XVI. A finales del siglo XIX, con motivo de la aprobación del Primer Ensanche de la ciudad, se derribaron parcialmente dos baluartes de la ciudadela y uno de los lienzos de la muralla exterior, a este derribo siguieron otros, para ampliar el acceso a la ciudad y, posteriormente en 1915 para su expansión mediante el Segundo Ensanche.

Actualmente se conserva la Ciudadela, tal como quedó tras los derribos que permitieron el Primer Ensanche, las murallas que, al oeste y al norte, rodeaban el Casco Viejo de Pamplona, los restos de las fortificaciones que se conservan en el Parque de la Taconera, y un fortín exterior de las antiguas murallas, situado cenca de su vértice sudeste. Se mantienen además, reconstruidos los portales de San Nicolás y de la Taconera.

© 2026